miércoles, 13 de mayo de 2009

Hoy, mientras dejaba pasar los minutos, leí algo. Y supe que era la razón de todo. Decía que todo, todo el problema está en la necesidad. Que sin ella, estaríamos completos y felices. Pero uno [yo] necesita tanto, tanto siempre.
Y entonces pensé que seguramente mi problema es que siempre necesito algo del mundo, de la vida, siempre hay algo [un pedazo?] que falta... Y entonces empezó Wonderwall, y sentí que debía salir y caminar, caminar, caminar... respirar el aire fresco, mirar las caras, buscar la luz que dejé de ver.
Y noté que yo solía ver lo bueno de todo y todos, que sabía ver bajo las sombras... Noté que he dejado de hacerlo, que empecé a acostumbrarme a la imagen, que empecé a hacer lo que no hago, empecé a juzgar. Y no me gusta.
También me di cuenta de que había dejado de sentir lo buena que es la vida. Noté que había dejado de soñar, noté que mi pedazo favorito se está perdiendo. No, eso tampoco me gusta.
Y también me di cuenta de que esta vez no hay nadie a quien salvar... porque tal vez, esta vez me toque mejorarme a mí misma, por mí misma. Tal vez esta vez deba solucionarme a mí misma, superarme a mí misma. Y... recuperarme a mí misma.

Hay un capítulo en Grey's Anatomy que se trata sobre una mujer que es la amante del esposo de su mejor amiga. Y cuando Meredith le pregunta por qué, la mujer le dice que en el matrimonio uno va perdiendo pedazos y pedazos de sí misma... y que en algún momento, casi no queda nada, y hay que buscar alguna manera de recuperar eso. O de sentir que lo recuperas.
Y yo, por mejorar, he perdido pedazos de mí misma. Fue bueno perder orgullo, salvo por el pequeño detalle de que siempre seguí adelante por orgullo. Creí en mí por orgullo.
Supongo que ya no soy intocable. Y creo seriamente que ahora soy mucho menos especial que hace un año. [ Sí, lo sé, necesito ver Antes del Atardecer. ] Y ahora soy adicta al sol, lo que significa que tengo un miedo nuevo. Porque obviamente, nunca dejé de ser miedosa.
Y para peor, ya no tengo a mi mejor amiga cerca. Supongo que ella nunca se dio cuenta de que yo era un poco mejor porque ella estaba ahí, en el puesto de atrás o el de al lado, para hablarme cada día, para contagiarme ese algo especial.
Extraño terriblemente la EdeV, aunque cuando estaba en ella solía gustarme menos. Extraño mi complejo de existencialista, extraño a Nietzsche, a Anne Rice, a Sartre. Extraño a las personas de todos los días, extraño los colores crema, extraño el cielo despejado, extraño la lluvia desde la ventana grande, extraño gustarme, extraño hablar, los extraño a ustedes, mucho. Extraño caminar por ahí. Y por sobre todo, te extraño a ti. Y extraño que lo notes.

Dos meses. Alrededor de 60 días. Yo puedo con eso, cierto?
You just must pretend that you belong there... [Porque no lo haces, verdad? Porque no estás escapando... verdad?]

... Debería ser Noviembre.

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