lunes, 28 de octubre de 2013

5

En volá un día se pudre todo.
Pero
en volá no.

lunes, 21 de octubre de 2013

Ex

ha pasado caleta. pero a mí igual se me revuelve un poco el estómago cada vez que los veo hablar.

jueves, 17 de octubre de 2013

There goes the fear

pienso que te equivocas en unas cuantas cosas.
también te envidio, porque la filosofía se me ha secado en las rodillas, y a ti parece que no.
y en global te admiro, porque crees y luchas en el mundo real por las cosas de las que yo solo consigo escribir o pensar.
me das susto también. porque qué pasa si te conviertes en uno de ellos.
qué pasa si nunca lees el Libro de Manuel.
y si te secas, y yo no me doy cuenta.

miércoles, 16 de octubre de 2013

I wake up exhausted

Tanto paro de mentira.
Tanto gesto cansado, al aire; tanta rutina.

domingo, 13 de octubre de 2013

ideas

entre las mejores cosas se cuenta despertar a horas absurdas y tocarte sin abrir los ojos
y que estés ahí y me sonrías desde la nebulosa confusa del sueño
y entender sin palabras que la caña y la boca seca
y entonces tocarte otro poco
y otro
y otro
y otro más.

miércoles, 2 de octubre de 2013

sin palabras demás (todas las palabras demás)

Acabo de escribir la lista larguísima de las cosas que me gustan de ti -so lame-. La mejoré un poco porque después añadí las que no me gustaban. Pero la borré po'.

Porque al final sacar un montón de fotos en zoom no equivale a mostrar algo.
Porque el amor es una cosa extrañísima, y está (o no está) en cada pedazo de mí, y en los besos que te doy, y en las distancias, y en las palabras, y en los libros, si quieres. Y hay cosas enredadas en medio que no son amor propiamente tal -quién sabe claramente lo que es, siquiera?-, que pueden ser odio o envidia o cariño o calentura o expectativas o decepción o sueños. Y está todo ahí tan junto y latiendo con color azul que uno piensa que puede ir y enumerar cosas, usar las comas y hablar de las pestañas o los dientes y pretender que la masa es un poco eso, la sucesión.
Pero no.
No hay palabra para la masa azul.
No hay.
Y entonces escribir es lo de siempre, el intento de rodearla con las manos o los huesos y sentir que uno se acerca cada vez más, porque la ilusión óptica te impide saber que sigues exactamente en el mismo lugar, o si tienes suerte, que estás justo dos milímetros a la derecha. Uno cree que en realidad se acerca, que solo hay que intentar un rato más. Entonces las palabras persisten, la enumeración progresa mientras la masa crece o se endurece o se incendia o se apaga o da origen a una masa que quizás sea el rey de los tumores.
Uno cree que cuando escribe, hace la vida.
Mi  verdadero temor es que escribir sea justo ir en sentido contrario. Porque si es así, estamos hundiéndonos, todos nosotros.
hola estoy triste sin ninguna buena razón
chai