Tengo un problema.
Quiero escribir algo que no tenga que ver contigo
pero sucede que me acerco a las letras
y mis buenas intenciones se transforman en tú
entonces tengo que tipear
Daniel
incluso cuando yo quería decir otra cosa,
incluso cuando tocaba escribir tigre
Mira
otra vez fallé.
Para lograrlo tendría que cumplir ciertas normas
Por ejemplo, no pensarte
no tanto, como mínimo
Leer a Cortázar un rato
Leer sin ti, digamos.
Podemos convenir en que suena posible.
Sería fácil proponer un comienzo ahora mismo
El problema son las tangentes
ellas son las verdaderas culpables
Hacen que algo mute en la realidad
que se deforme
que se estire
y en días así, cuando al fin hay silencio y espacio
cualquier palabra lleva a ti
o incluso te lleva dentro
entonces no sirve de nada escribir tigre
escribir sombrero
porque de cualquier forma,
aunque me resista
sigue siendo escribir
Daniel.