miércoles, 31 de agosto de 2011

Tal vez es bueno que la u vuelva. La calma está empezando a asustarme.

domingo, 28 de agosto de 2011

Nunca había tenido tantas ganas de escribir, y al mismo tiempo, de no hacerlo.

sábado, 27 de agosto de 2011

No entiendo por qué esto de apilar palabras. Creo que tengo envidia.

Malditas. Antes era más fácil.

martes, 23 de agosto de 2011


You're an exception to the rule. Southern girl, could you want me?
El canturreo, suave y bajo, recorrió toda la casa. Pasó bajo la puerta, subió las escaleras, rozó las grietas de las paredes. Junto a él, el halo de luz que iba filtrándose por las cortinas rasgó por un segundo el imponente silencio que se había apoderado hace años de esa casa. Pero solo por un segundo.
Alguien, tal vez nada más que una sombra en la pared, se movía por la habitación. Sus movimientos eran sutiles, como un gato que acosa silenciosamente a su presa, pero con un descuido del que un gato jamás hubiera sido capaz.
So come outside and walk with me. You're all I ever wanted.
La antigua madera emitió un leve quejido. Tal vez no todo estaba muerto allí.
El pelo suelto, muy largo. Probablemente castaño. Ropas extrañas, sin un diseño definido, como si hubieran sido formadas por la unión de restos de muchas prendas distintas. Cicatrices en el rostro. Un bolso de cuero en el rincón.
Se movía, la dueña de la sombra. Sin hacer ruido, se movía al ritmo de una música que no provenía de ninguna parte más que su propia cabeza. Bruscamente, se detuvo. 
-Quince días.
Su voz, sin pedir permiso, retumbó por las paredes, empujó las puertas y derrumbó el silencio. En respuesta, la madera crujió más fuerte desde algún lugar.
-Eres interesante. Nunca había conocido aquí a alguien tan paciente. 
Su acento era extraño, una mezcla de los acentos de muchos lugares.
Detrás de ella, una cortina se agitó, y por un instante, la luz llenó todo el lugar, los sillones, las lámparas, y los ventanales.
-Tú también.... eres interesante.
Un joven, ahora sentado en el suelo, había saltado desde su escondite entre las vigas del techo. Todo en él reflejaba excitación e interés. 
-¿Siempre supiste que estaba ahí? 
-Te oí.
-Eres la primera en descubrirme en una década -replicó él, aunque en realidad su voz no denotaba sorpresa-. Esta casa no es tuya. ¿De dónde eres?
-De aquí, de allá...
-Eres una gitana -concluyó el hombre con una sonrisa-. O algo mejor.
Ella por fin lo miró. Lo observó desde el pelo negro y rizado hasta los zapatos, pasando por su mirada penetrante, su sonrisa casi ingenua, sus músculos en tensión. Sin mediar otra palabra, tomó su bolso y un atado de libros, y mientras caminaba hacia la salida, comenzó a cantar otra vez, en voz baja pero audible.
We'll try each other on to see if we fit. We can do anything that turns you on and sets you free.
El joven tardó en reaccionar. Se sentía un tanto... deslumbrado.
-¿Adónde vas?
La canción terminó. La chica se encogió de hombros.
-Ni idea. ¿No irás conmigo?
Él sonrió. Y supo que ya lo había decidido antes de que ella preguntara, que al fin y al cabo, era inevitable.
-Pero solo si me dices tu nombre.

lunes, 22 de agosto de 2011



You need to know that I'll do this all again
just to get where I am

domingo, 21 de agosto de 2011


viernes, 19 de agosto de 2011

Reflexiones de ducha


Borrador guardado hace días.

Cuando era niña, soñaba con encontrar la manera de escribirlo todo, o mejor, grabarlo todo, para jamás perder ni un segundo de mi vida. Porque todo se iba escapando con el reloj, y tratar de reescribirlo después era insuficiente. Siempre algo se olvidaba, o se tergiversaba, o el verdadero sentimiento no conseguía llegar al papel. Siempre ha sido y será así, yo creo. Por eso tengo la impresión de entender bastante a Cortázar, o la película de hoy. Todo eso de lo inefable, de lo que puedes describir y describir sin lograr jamás llegar a eso. Es raro. Con el tiempo, dejé de tener esa urgencia. Dejé de escribir para atrapar mi vida en las hojas, y empecé a escribir para vaciar en ellas lo que se escapaba de mí, lo que no tenía a quién decirle. En el fondo -pienso ahora- en esos momentos fue cuando mejor conseguí captar la vida, como la veía en el instante, al menos. Pero también esa urgencia se fue desvaneciendo. A veces vuelve, pero en general, escribir es más bien un ejercicio para pensar o sentir mejor, para ordenarme y no olvidar tan completamente el millón de cosas que dan vuelta por mi cabeza. Y bueno, para uno que otro exorcismo.
Finalmente he concluido que la vida no puede estar en montones de hojas o películas, ni en estas líneas. O sea, no la vida entera. Lo que no quiere decir que no haya algo de la vida en las canciones o las palabras o los cuadernos. Es que, lo inefable solo podría estar en el aleph, o en el reloj de arena. Y la verdad es que ya no se siente como si la vida se me escurriera entre los dedos, ya no es como si estuviera persiguiéndola. Ahora es más bien como si yo me escurriera con ella, y el paso del tiempo no es más que un pequeño sobresalto al notar que ya va a ser septiembre y voy a ser tía y no soy lo suficientemente madura como para cumplir 21. Pero no hay drama. Hay algo más parecido a la calma.
Es lo bueno de los paros que te permiten salir de la carrera de la vida por al menos dos meses. Yo no me arrepiento, aunque me muera después y repruebe todo. Han sido buenas vacaciones. 
Creo que me haré adicta a las endorfinas. Uno se vuelve optimista con demasiada facilidad después de moverse un poco. Porque al final eso es todo. Moverse, los colores, no moverse. Al final es eso, vivir simplemente. Sobre todo simplemente.

lunes, 15 de agosto de 2011

Ganas

De ti. De escribir un futuro en el que haya más días como el de hoy. De mañanas, tardes y noches a tu lado.
Ganas de amarte la mayor cantidad de tiempo posible. Siempre, si no es mucho pedir.

sábado, 13 de agosto de 2011

No hay que ser Bruno. Aunque se acabe el libro, no hay que olvidarse de la cucharita, de la manilla de la puerta, del pan cuando lo cortas con el cuchillo. No hay que olvidarse.

lunes, 8 de agosto de 2011

Es el odio, cachai? El odio.

sábado, 6 de agosto de 2011

Verguenza

Siempre tengo un poquito de miedo. A los peros, a los what if, a todo lo que posiblemente pueda pasar y terminar con esto, este tiempo. Pero entonces tú vas y cantas, y muero... Porque el miedo se va, o al menos, deja de ser importante. Y entonces, solo me quedan las ganas de que la vida siga resultando como ahora, las ganas de seguir haciendo las cosas un poquito mejor cada día contigo. Contigo, sobre todo contigo.

Te amo, demasiado.
Eso sí... no sé si es tan secreto.

PS: Vergüenza porque sentí eso ayer y no me dio para decírtelo ><

miércoles, 3 de agosto de 2011

Los pequeños, los únicos, los tímidos para siempre.

lunes, 1 de agosto de 2011


So why don't we go somewhere only we know?


Better be prepared to be surprised. It's all I know.

Tiempo muerto

Nunca se me olvidó el profe Marcos cuando dijo que aburrimiento venía del latín abhorrore. Horror... Yo creo que tiene sentido, porque al fin y al cabo hay pocas cosas tan malas como el vacío, hay pocas cosas tan malas como el miedo a que no pase nada, no sentir nada.