A mí la vida se me ha enredado siempre.
Pero ahora tengo la extraña esperanza de que si sigo teniendo ganas de levantarme en las mañanas, si sigo sonriendo y viviendo y abrazando y saludando a personas que apenas conocen mi nombre, si sigo esperando todo lo malo que me tiene que suceder este año mientras hablo y dibujo y leo y estudio y me dan ganas de quedarme en esta vida; si sigo haciendo estas cosas sin pensarlo mucho, quizás, quizás, quizás, yo...
Pero ahora tengo la extraña esperanza de que si sigo teniendo ganas de levantarme en las mañanas, si sigo sonriendo y viviendo y abrazando y saludando a personas que apenas conocen mi nombre, si sigo esperando todo lo malo que me tiene que suceder este año mientras hablo y dibujo y leo y estudio y me dan ganas de quedarme en esta vida; si sigo haciendo estas cosas sin pensarlo mucho, quizás, quizás, quizás, yo...