Esto ya no tiene sentido. Nada de esto.
No tiene sentido escribir aquí todo el tiempo, solo para ti, solo para que tú lo leas. No tiene sentido el nudo en la garganta todas las noches, ni mucho menos yo sentada frente a la pantalla esperando que aparezcas. No tiene sentido que la felicidad se haya ido así, tan definitivamente, y que tú estés cada día más lejos, dejando tu espacio en mí, dejando... me. No tiene sentido sentir tu olor en lugares en los que no estás ni pretendes estar más. No tiene sentido tener mi libro de anatomía abierto y no verlo, no leerlo, ni siquiera ojearlo. No tiene sentido rogar porque el tiempo pase rápido o Lacuna Coil exista.
Pero pasa. Todo esto sucede, y por ahora, es la única realidad posible.
Y quizás a parte de mí ni siquiera le importa. Porque alguna parte de mí sólo quiere amarte todo el tiempo posible, sin importar el precio que haya que pagar. Y bueno, las otras partes...
Yo creo que el problema es que no quiero ser feliz sin ti. Entonces tal vez sí, tal vez no me importa mucho nada de esto, tal vez me deprimo porque me es imperdonable que pueda pretender que sin ti estoy bien, que sin ti algo a mi alrededor tiene sentido o vale la pena. Tal vez me deprimo porque jamás he sabido qué se hace con el vacío, y después de que tú supiste llenar los míos... ahora no sé lidiar con todo lo que falta. O tal vez es la costumbre. ¿Qué invierno no he tenido razones para estar al menos levemente triste?
O puede ser el karma. O es que yo nunca serví para eso que llaman felicidad.
Ah, tan fácil que es tirarse al suelo y llorar. Tan fácil que es creer que seguir es imposible. Tan fácil que es enterrar la cara en la sábana, cerrar los ojos y decir "me rindo me rindo me rindo". Tan fácil que es sonreír, a pesar de todo. Tan fácil que es usar la anáfora en todos los párrafos, y escudarse en que medicina me mata el lado humanista. Tan fácil que es mentir. Tan fácil que es dejarse estar y querer morir.
No voy a escribir que yo no lo voy a hacer. Conozco mis defectos terribles y sé que querré morir, que voy a mentir, que voy a perder mi tiempo sin mirar mi libro de anatomía, que no te voy a olvidar pero voy a pretender que sí, que me voy a deprimir y voy a escuchar todas las canciones tristes que me encuentre. Sé que seguiré escribiendo aquí esperando que me leas, y que nunca voy a perder la esperanza hasta de las cosas que digo que no creo. Me conozco, y seguiré usando la anáfora, seguiré esperando cosas que no van a llegar, voy a sentir tu olor en el metro y cerraré los ojos con frustración, y no entraré a estación mapocho aunque me muera por ver una exposición de fotografía.
Pero, y qué? No significa que me vaya a morir. Porque he aprendido que, a menos que me quede encerrada en mi casa y me siente a mirar al resto vivir, yo vivo inevitablemente. Y avanzo por los caminos que imagino intransitables, y en algún segundo sonreiré de verdad otra vez, incluso si después por casualidad me encuentro tu foto entre mis cosas y pierdo un poco de agua y sal y nunca supero el vacío que dejas en mí. No importa. No importa que todo esto sea mentira, sea yo tratando de convencerme de que alguna seré como me gustaría ser. No importa.
Porque aún... puede que en diez años más sí estés conmigo. Y te tendré por bastante más que un día cada diez años...
PS: En diciembre del año pasado yo escribí "Always. Even if hurts." y sabes? sigue siendo cierto.
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