... Y ella se dio cuenta de que iba a luchar, porque era lo que quería, y porque de alguna manera, no tenía otra opción... Porque en ello estaba su sentido... Porque supo que, el día en que quisiera olvidar aquel amor, el día en que quisiera olvidarse de su otra mitad, ese día... tendría que renunciar a la mayoría de sí misma, y solo le quedarían pedazos sueltos, jirones grises.
Y es que esa persona ya era tan parte de ella, y de su vida...
Así que lucharía. Lucharían, ambas. Y el amor crecería. Y construirían un mundo propio, un mundo en el que el Para Siempre sí existe.
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