miércoles, 26 de marzo de 2014

Metas, primera versión (sujeta a modificaciones)

1. Aprender:
A comer.
A hablar.
A correr(se).
A usar el cuerpo.
A usar los espacios.
A ser feminista*.
A transformar.
A aprender.

Para ello habrá que adquirir las siguientes habilidades intermedias de:
-Organización
-Moverse todo lo posible
-Leer rápido
-Enfocarse
-Otras varias que no se me ocurren en este instante.


*En referencia a palabras de Matías Marambio en presentación de Las Champurrias: "hacer feminismo para la abuelita, para la señora de la carnicería..."

domingo, 16 de marzo de 2014

no-sé-quién dijo: "anoche soñé que estallaba la revolución".

lunes, 10 de marzo de 2014

Ensaladas

Algo quiero escribir pero no sé qué. Entonces abro el editor. Y después lo cierro. Luego abro otra vez y escribo unas cuantas palabras, pero capto de inmediato que no es eso lo que yo quería escribir. Entonces borro. Te pienso un poco. Pero no basta, porque estoy leyendo muchas cosas y no haciendo miles de otras y tanta ficción y vida se me revuelven formando una solución que carece de respuestas.
Hay que leer más cuentos que tienen títulos en catalán, fingir leer más revistas anarquistas francesas, hay que abrir los ojos, bailar (y llorar). Poner luz de piedra de luna a todo volumen.
Y aunque Benedetti esté tan manoseado a estas alturas, sigo creyendo que por sobre todas las cosas, no hay que salvarse, nunca.

lunes, 3 de marzo de 2014

insertetítulo

http://insertetituloaqui.blogspot.com/2011/10/del-miedo-y-del-fuego.html

domingo, 2 de marzo de 2014

una cosa es ser la mala

y otra muy distinta es saber que podría arruinarnos hasta reducirnos a cansancio

martes, 18 de febrero de 2014

Hay que huir (cuarentena)

El viaje me hizo bien, muy bien. Me sacó de encima miedos y distancias que había de mí hacia mí. Me descubrí con ganas de hacerme cargo lo antes posible. Y estaba en eso, dando pasos, abriendo las manos.

Pero ahora llegaste tú. Y solo escuchar tu voz hace que algo se me pudra.
Entonces ya no quiero hacer nada más que recluirme en mi pequeño espacio.

No quiero hablar contigo o escuchar tu voz.
No quiero esta rutina nunca más.


Está muy claro que la única forma de salvarme es estar lejos.
Pero falta tanto.

sábado, 15 de febrero de 2014

Bonito

A veces la vida es escuchar Björk en un día nublado, con algo de viento, después de un pedacito de lluvia.