Lo sorprendente es que después de todo este tiempo, el recuerdo no se haya desvanecido, y no es solo impresión, porque ahí está su testimonio, allá están los mensajes seguramente producto de un arranque...
Nacimos para olvidar y no ver lo que no nos sirve, pero hay cosas que a pesar de todo no dejamos ir, hay cosas que, incluso después de años, siguen latiendo como una herida fresca.